Faenita
Cada vez que apretaba el botón hacía ¡ÑI!, se abría la puertecita, y la cabeza, con esa cara entre locomotora humana y sol neorromántico, salía disparada hacia adelante, sólo para verse detenida centésimas de segundo después por el mismo muelle que la había liberado.
Una amplia alameda en una población playera, y al fondo, un kiosko, la recordaban con cariño, también. Ellos conocían sus orígenes anónimos, y a sus otras hermanas sin nombre también.
Cada una era de un color diferente, pero todas coincidían en el falso objetivo frontal, metalizado, y la cinta roja para colgarlas al cuello y poderlas pasear por doquiera fueren los dueños.
Aunque ésta era única: Faenita.
El Ganso Goloso, 29 January 2008, 10:03
No recuerdo si llegué a tener una cámara de plástico como Faenita (amarillo limón o verde…). Las vendían en los quioscos del final de las Ramblas. Bajábamos hasta Colón, cogíamos la golondrina que nos llevaba hasta ese sitio mágico, el rompeolas…
Gracias por los recuerdos
sole, 12 February 2008, 13:01
¡Me parece grandioso que mi descripción “despierte” recuerdos ajenos! Es fantástico, me ha dado una gran alegría tu comentario. Esto está funcionando… :)