Cazando tigres

-- ¿Te he contado alguna vez cómo cazábamos tigres en la guerra?

-- No, pero... ¿había tigres?

-- ¡Claro! Y los cazábamos sin escopeta ni nada, ¡sólo con las manos!

-- ¿Qué? Eso es imposible.

-- Imposible... ¡bah! Les metíamos la mano en la boca, los cogíamos por el final, y entonces estirábamos de adentro hacia afuera, y les dábamos la vuelta. ¡Y así, del revés, ya no podían morder a nadie!

-- ¡No me lo creo!