El campamento acuático

Estaba suspendida sobre una red en el aire; era su forma de relajar los músculos. La red pendía del techo de aquel amplio pabellón donde se podía encontrar una gran multitud de bizarros equipamientos allá donde alcanzara la vista.

De hecho, no se podía distinguir el final del pabellón. Una niebla formada por infinidad de partículas de vapor impedía saber qué había al final. Si es que había final.

Las luces surgían de algún lugar indefinido. No había grandes focos pero todo estaba iluminado. Diríase que de algunas superficies emanaba luz, pero era difícil de afirmarlo. Una serie de pasarelas y pasillos completaban todo el espacio que abarcaban mis ojos, de una forma infinita, abrumadora; era incapaz de entenderlo.