Desaparecido en combate

Empieza a calentar el café, y se oye un fssss.

¿Qué ha sido eso? No habrá sido nada, la imaginación, se dice. Bueno, el café está ya caliente.

Al rato va a calentar un vaso de leche y vuelve a oir el fssss.

Nervioso, trata de detener el microondas y por mucho que pulse stop el plato no deja de dar vueltas, la luz sigue encendida, y se oyen fssss esporádicamente. En un acto de locura, abre la puerta y en lugar de detenerse, el microondas sigue funcionando.

¿Duele al recibir microondas? ¿O es sólo su imaginación?

Nota un cosquilleo extraño en su brazo, la cabeza un poco desconcentrada, como un hormigueo que sube por la nuca y se concentra en la parte superior, así que mejor cierra de nuevo la puerta.

¿¡Qué podemos hacer!? ¡Necesitamos encontrar el interruptor general!

Mientras el microondas no se detiene, y pensando en el vaso que sigue dando vueltas en su interior (¡puede estallar en cualquier momento!) busca desesperadamente un armario, un interruptor, una clavija, algo que le permitiera detener el curso de la acción.

Al fin, en el piso de arriba descubre una pequeña caja eléctrica; instintivamente, acciona una pequeña palanca y la mueve a la izquierda. Todos los dispositivos eléctricos, excepto la iluminación, se apagan inmediatamente.

¿Qué has hecho? ¿Por qué algunas cosas siguen en marcha y otras no?

He dejado corriente sólo para iluminación. El resto está apagado. ¡Creo que el microondas ha parado! Bajemos... -- dijo, como si supiera perfectamente de qué hablaba.

Y cuando vuelven a entrar en la cocina, ya no hay microondas. Ni vaso. Donde estaban, sólo hay un vacío.

Pero si no ha entrado nadie... entonces... ¿a dónde ha ido el microondas?