Natillas con canela

Sí, y en la despensa están, enfriándose. ¡Cógete una si quieres!

Efectivamente, allí estaban. Encima del primer estante, en los huecos entre las grandes jarras de aceitunas en salmuera y otras conservas, servidas en pequeños platos de postre; una galleta en el centro y espolvoreadas con canela. Aún estaban tibias; prácticamente recién hechas.

Justo fue a coger el plato con la grieta. Siempre pensaba: he de procurar no coger éste. Pero lo volvía a elegir sin darse cuenta.