Remedio casero para los orzuelos

Si te sale un orzuelo, lo mejor es llamar a varios timbres hasta que suene una voz de mujer. Cuando respondan, preguntas: ¿Ha venido, ha venido?

Y te dirán ¿Quién?. Y tu gritas: ¡¡El cabrón de tu marido!!... ¡y sales corriendo!

La Robustiana juraba y perjuraba que con la impresión que producía aplicar este remedio, se le iban los orzuelos casi inmediatamente.