Peinado de verano

-- ¡No me gusta este pelo que me han cortado!

-- Pues no te quejes; cuando yo era pequeña y llegaba el verano, nos enviaban a todos al pueblo del balneario, "donde las aguas", y lo primero que hacían para purificarnos era cortarnos el pelo al cero

-- ¡¿Qué?! ¡¡No!! -- horrorizada.

-- Sí, sí. No veas que ridículas nos veíamos y qué vergüenza para salir a la calle.

No se quejó más.